Zapatos de Tacón.

Llevo apuntada a clases de salsa unos meses y en un principio me apunté por acompañar a una amiga, lo típico, que si no quería ir sola, que le daba vergüenza, y bueno, aunque a mi no me hacía mucha ilusión pues me apunté con ella. Y mira por donde, pues que me ha gustado el rollo. Ya le voy cogiendo el punto a la música y cada vez vamos mas a bailar los fines de semana.

Preguntamos al profesor si hacía falta algún calzado especial para bailar, el chico, muy razonable por su parte, nos dijo que para empezar no era necesario nada, y más teniendo en cuenta que no sabiamos si nos iba a gustar o no, ya que es algo que nunca nos habiamos propuesto.

Y allí nos plantamos con nuestras zapatillas de deporte, que no nos daban ningún problema hasta que empezamos a girar. Se enganchan mucho en el suelo y no nos dejan girar bien. Decidimos cambiar de calzado y ponernos unos zapatos tacón alto y bueno, como estamos acostumbradas a salir en nuestros taconazos, pues no se nos daba mal del todo.

Pero claro, no es lo mismo salir de fiesta en plan “postureo” y sentarnos para descansar y, llegado el momento, sacar las zapatillas planas del bolso y poder seguir la noche, que irte una noche a bailar.

Una horita de clase, dos dias a la semana, pues muy bien, con el zapato de tacón de vértigo, pero cuando ya vas empezando a bailar y sales de fiesta y te das cuenta que en 5 horas de noche, no te has sentado ni un momento, tenemos que empezar a plantearnos el comprar nuestros primeros zapatos de baile.

Y ahí nos plantamos, mi amiga y yo, buscando zapatos de baile por Internet y sus características. Hemos visto páginas de todo tipo, precios y nacionalidades, pero viendo que esto del baile no va a ser algo que vaya a acabarse en poco tiempo, preferimos gastar un poquito más en unos zapatos de baile en condiciones porque sé que le vamos a dar bastante uso.

Normalmente llevamos tacones bastante altos, pero la plataforma de delante hace su función y nos facilita el trabajo, porque como dicen, para lucir hay que sufrir, pero si sufres un poco menos, pues mejor.

Yo no sabía que era tan complicado encontrar un zapato de baile, pero bueno, al final nos hemos decidido por unos que, no llevan un tacón tan alto como el que nos ponemos para salir un sábado cualquiera, sólo tienen 7,5 centímetros de tacón pero se siguen viendo bonitos y, lo más importante, van acolchados, el pie sufre mucho menos y podremos aguantar esos maratones de baile de un sábado salsero.

Según la página, me dijeron que llegaban los zapatos en 24-48h, ya que es una empresa española y hemos pedido zapatos que tienen es stock. Y, efectivamente, hice el pedido el lunes por la tarde y el miércoles ya estaban en casa. Ayer me los puse por primera vez en clase, y estoy encantada, super cómodos.

Ahora sólo queda que llegue mañana para darles la primera paliza, porque mañana no es un sábado cualquiera…. Es un sábado salsero.

 

8 junio,2017